Dos niñas en un columpio
Magda Revetllat
Pilar, mi amiga de toda la vida, me ha enviado por mail esta foto que ella guardaba en la que las dos, como buenas niñas, compartíamos un columpio.
La quiero así, sin photoshop, con manchas y rasgaduras, así de intensa.
El árbol a la izquierda es un sauce llorón. Es por ese árbol, gigantesco, con las hojas arañando el suelo cuando soplaba la brisa, que mi árbol favorito es el sauce llorón, y después el olivo y el roble.









Sabía que tú eras de las mías. Una sentimental niña salvaje.
Yo todavía no me atrevo a colgar mis fotos secretas, algún día.
¡Me encanta! ¡Me encanta! ¡Me encanta!
Besos a las dos
Hooola preciosa! Saps? Crec que de vegades hauriem de tornar-nos a trobar en aquest fantàstic gronxador. És curiós, però encara que la distància sigui la mateixa… ens costa taaaaant arribar-hi. Per això, de vegades explico a la gent que la informàtica no és tant dolenta. Tu i jo ara ens veiem, encara que sigui en foto.
Saludos Patrícia, un beso de la amiga de tu amiga. (O sea, tu amiga)
Per cert, el coixí era autèntic, jeje
Una abraçada
Una bonita y emotiva foto. También me gusta así de intensa, con el paso del tiempo dejando su huella, y la más fuerte, la de la amistad a través de los años. Como simple observadora me emociona por la carga poética y sentimental, imagino lo que ha de suponer para las dos amigas que han compartido vivencias desde la infancia. ¡Preciosa!
Besos
Que preciosas eran las fotos de hace años, que nostalgia, y que guapas estáis las dos.
Me gusta el sauce llorón, pero le tengo miedo, de hecho en Broto obligaron a cortar todos en las parcelas ya que sus raíces se metían en los desagües obstruyéndolas, ya que las parcelas son muy pequeñas.
Roble tengo uno y olivo también, este de momento en una maceta en Zaragoza, me lo envió una ONG para que lo plantara recomendándome humedad y oscuridad, después de un año empezó a crecer, cuando se haga un poco mas grande lo llevaré al Pirineo, pero quizá allí no llegue a aclimatarse.
Saludos
Sí, aquestes fotos són un tresor. Les nenes de la foto també.
Com més gran et fas més te n’adones i més les valores.
Pateixes angoixa quan en busques una d’aquestes que voldries tornar a veure i no la troves.
Els arbres m’agraden tots. Seria difícil triar-ne un,encara que tinc deixat per escrit que m’agradartia morir sota un pi i escoltant Bethoveen.
Salut i llarga vida,
Josep M.
Genial.
Al cap dels anys és sorprenent tot el que ens pot arribar a dir una foto que ni sabíem que existia…
Que bonita foto a recordar tiempos de la juventud, son muy apreciadas cuando las tenemos en nuestra vista, nos hacen recordar todo aquello añorado en nuestra vida.
Un gran abrazo, María va mejor
Hola Patrícia,
Sentimental si, salvaje ya no tanto…
Me encanta que te encante!!
Hola Pilar,
Quin regal noia! El coixí… me’n recordo molt bé, ara no ens semblaria tan gran i el que recordo molt el desmai que aleshores em semblava gegant.
Mil petons!
Carmen,
Es éso, las fotografías son como cuadros y sobre todo si son de hace años, nos abren un increible pasaje de recuerdos
Muac,
Jubiiii,
Los árboles son como las personas, a veces se adaptan a los cambios, a veces no. Espero que en el Pirineo encuentre su lugar.
Un abrazo,
Ai Josep M.
Les nenes que ja fa temps que no són nenes però aquí queda un testimoni que algun cop ho vam ser. I em sembla molt encertada la manera que esculliries de morir, bona cosa els pins i també Bethoveen.
Una abraçada,
Raquel,
A més aquesta foto segurament la va fer el meu pare, que ja no hi és, és un tresor a tontes bandes.
Fins demà!
Abuelo,
Como me alegro que María esté mejor. En la foto se os ve genial. Y desde luego la fotografía dice que hubo un tiempo en el que no había más que felicidad.
Un besote!