Sobre els perills de ser massa pietós

"La construcción d'un mur" de Behzad

Avui per començar les vacances de Setmana Santa (recordeu que la biblioteca romandrà tancada del 6 al 9 d’abril, ambdós inclosos) us deixem amb un relat breu pertanyent al llibre “Cuentos breves y extraordinarios”, una selecció de relats de curta durada a càrrec dels dos escriptors argentins més cèlebres Jorge Luis Borges i Adolfo Bioy Casares.

El conte es titula “Peligros del exceso de piedad” i és de Nozhat el Djallas:

Un día que Abu Nonas visitaba a un amigo, el techo empezó a crujir.
-¿Qué es eso?- preguntó.
-No temas, es el techo que alaba al Señor.
En cuanto oyó estas palabras, Abu Nonas salió de la casa.
-¿A dónde vas?- le preguntó el amigo.
-Temo que aumente su devoción- contestó Abu Nonas- y que se prosterne estando yo adentro.

 

Aniversari del naixement de Borges

El passat dimecres 24 d’agost Jorge Luis Borges hagués celebrat el seu 112è aniversari.

Sabíeu que aquest autor argentí també va exercir durant  molts anys com a bibliotecari i que en una ocasió va dir: “Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca”?

Aquests són alguns llibres d’aquest escriptor que podeu trobar a la Biblioteca Les Corts-Miquel Llongueras:

– “El Aleph”
– “Atlas”
– “Borges por él mismo”
– “Ficciones”
– “Historia de la eternidad”
– “Historia universal de la infamia”
– “El Informe de Brodie”
– “El libro de los seres imaginarios”
– “Textos recobrados : 1919-1929”

D’un poema de Borges a una trista reflexió

Samson Blinded —Lovis Corinth—

Samson Blinded —Lovis Corinth—

En la primera estrofa del «Poema de los dones», con esa puntería de desolada inteligencia que tan a menudo caracteriza sus versos, escribe Jorge Luis Borges estas palabras cargadas de personal certeza:

Nadie rebaje a lágrima o reproche

esta declaración de la maestría

de Dios, que con magnífica ironía

me dio a la vez los libros y la noche.

Extraña hermandad en este caso la de los libros y la noche, porque no se refiere al romántico y habitualmente tranquilo espacio nocturno para la lectura, sino al imposible diálogo de las letras y los ojos sin luz. Borges acepta en el poema la ironía de un destino que lo iba dejando ciego al mismo tiempo que ampliaba imperiosamente su ambiciosa navegación por los libros, la fatalidad de ser una silueta perdida y tanteadora por los pasillos de las bibliotecas en sombra.

Un destino simbólico. Parece que los lectores actuales estamos destinados a sufrir algo de esta imposibilidad, de este diálogo desequilibrado entre la noche del ciego y los libros, pequeños países de papel que no acaban de encontrar los límites de sus fronteras, porque no hay quien quiera reconocérselas. Ahora más que de una ironía del destino se trata de una contradicción social, ya que vivimos en un tiempo donde se revaloriza en teoría la cultura, se levantan grandes tinglados para grandes fastos, pero en la práctica no acaba la cultura de desarrollarse, de enraizarse entre los ciudadanos o entre las instituciones de seriedad cultural verdadera, escuelas, universidades, bibliotecas, que pagan en sus bajos presupuestos el derroche de los escaparates y las algaradas de la sociedad. Malos tiempos para la solitaria austeridad de los libros. Según los bajísimos índices de las estadísticas, parece que no corren buenas aguas para la lectura en esta época de prisas, agobios, espectáculos y grandilocuentes empresarios culturales. En un excelente ensayo, titulado «Defensa de la lectura», Pedro Salinas acometió ya su cruzada de reivindicación, aconsejando y desaconsejando con un atinado sentido común literario, anunciando provechos y denunciando los obstáculos que interrumpen el arte de buen leer. Obstáculos que, a decir verdad, no siempre son externos, ya que a veces surgen y se desmandan por culpa de los propios responsables del círculo literario.

¿Por qué no es útil la literatura? / Luís García Montero, Antonio Muñoz Molina Madrid : Hiperión, 1994 Pág. 18.

Avui, per encetar la setmaneta, un microrelat

Iván el Terrible y su hijo Iván el 16 de noviembre de 1581, 1873 —Ilja Jefimowitsch Repin—

Iván el Terrible y su hijo Iván el 16 de noviembre de 1581, 1873 —Ilja Jefimowitsch Repin—

La Trama

Jorge Luis Borges

Para que su horror sea perfecto, César, acosado al pie de la estatua por los impacientes puñales de sus amigos, descubre entre las caras y los aceros la de Marco Bruto, su protegido, acaso su hijo, y ya no se defiende y exclama: ¡Tú también, hijo mío! Shakespeare y Quevedo recogen el patético grito,
Al destino le agradan las repeticiones, las variantes, las simetrías; diecinueve siglos después, en el sur de la provincia de Buenos Aires, un gaucho es agredido por otros gauchos y, al caer, reconoce a un ahijado suyo y le dice con mansa reconvención y lenta sorpresa (estas palabras hay que oírlas, no leerlas): ¡Pero, che! Lo matan y no sabe que muere para que se repita una escena.

Consells per a joves escriptors (X): Ricardo Piglia

Ricardo Piglia

Ricardo Piglia

Tesis sobre el cuento
Los dos hilos: Análisis de las dos historias

I

En uno de sus cuadernos de notas, Chejov registró esta anécdota: Un hombre, en Montecarlo, va al casino, gana un millón, vuelve a casa, se suicida. La forma clásica del cuento está condensada en el núcleo de ese relato futuro y no escrito.

Contra lo previsible y convencional (jugar-perder-suicidarse), la intriga se plantea como una paradoja. La anécdota tiende a desvincular la historia del juego y la historia del suicidio. Esa escisión es clave para definir el carácter doble de la forma del cuento.

Primera tesis: un cuento siempre cuenta dos historias.

II

El cuento clásico (Poe, Quiroga) narra en primer plano la historia 1 (el relato del juego) y construye en secreto la historia 2 (el relato del suicidio). El arte del cuentista consiste en saber cifrar la historia 2 en los intersticios de la historia 1. Un relato visible esconde un relato secreto, narrado de un modo elíptico y fragmentario.

El efecto de sorpresa se produce cuando el final de la historia secreta aparece en la superficie.

III

Cada una de las dos historias se cuenta de un modo distinto. Trabajar con dos historias quiere decir trabajar con dos sistemas diferentes de causalidad. Los mismos acontecimientos entran simultáneamente en dos lógicas narrativas antagónicas. Los elementos esenciales del cuento tienen doble función y son usados de manera distinta en cada una de las dos historias. Los puntos de cruce son el fundamento de la construcción.

IV

En La muerte y la brújula, al comienzo del relato, un tendero se decide a publicar un libro. Ese libro está ahí porque es imprescindible en el armado de la historia secreta. ¿Cómo hacer para que un gángster como Red Scharlach esté al tanto de las complejas tradiciones judías y sea capaz de tenderle a Lönnrott una trampa mística y filosófica? El autor, Borges, le consigue ese libro para que se instruya. Al mismo tiempo utiliza la historia 1 para disimular esa función: el libro parece estar ahí por contigüidad con el asesinato de Yarmolinsky y responde a una casualidad irónica. Uno de esos tenderos que han descubierto que cualquier hombre se resigna a comprar cualquier libro publicó una edición popular de la Historia de la secta de Hasidim. Lo que es superfluo en una historia, es básico en la otra. El libro del tendero es un ejemplo (como el volumen de Las mil y una noches en El Sur, como la cicatriz en La forma de la espada) de la materia ambigua que hace funcionar la microscópica máquina narrativa de un cuento.

V

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Consells pels joves escriptors (V): Borges

Jorge Luis Borges

Jorge Luis Borges

Antidecálogo del escritor:

En literatura es preciso evitar:

1. Las interpretaciones demasiado inconformistas de obras o de personajes famosos. Por ejemplo, describir la misoginia de Don Juan, etc.
2. Las parejas de personajes groseramente disímiles o contradictorios, como por ejemplo Don Quijote y Sancho Panza, Sherlock Holmes y Watson.
3. La costumbre de caracterizar a los personajes por sus manías, como hace por ejemplo, Dickens.
4. En el desarrollo de la trama, el recurso a juegos extravagantes con el tiempo o con el espacio, como hacen Faulkner, Borges y Bioy Casares.
5. En las poesías, situaciones o personajes con los que pueda identificarse el lector.
6. Los personajes susceptibles de convertirse en mitos.
7. Las frases, las escenas intencionadamente ligadas a determinado lugar o a determinada época: o sea, el ambiente local.
8. La enumeración caótica.
9. Las metáforas en general, y en particular las metáforas visuales. Más concretamente aún, las metáforas agrícolas, navales o bancarias. Ejemplo absolutamente desancosejable: Proust.
10. El antropoformismo.
11. La confección de novelas cuya trama argumental recuerde la de otro libro. Por ejemplo el Ulises de Joyce y la Odisea de Homero.
12. Escribir libros que parezcan menús, álbumes, itinerarios o conciertos.
13. Todo aquello que pueda ser ilustrado. Todo lo que pueda sugerir la idea de ser convertido en una película.
14. En los ensayos críticos, toda referencia histórica o biográfica. Evitar siempre la alusiones a la personalidad o a la vida privada de los autores estudiados. Sobre todo, evitar el psicoanálisis.
15. Las escenas domésticas en las novelas policíacas; las escenas dramáticas en los diálogos filosóficos.
Y en fin:
16. Evitar la vanidad, la modestia, la pederastia, la ausencia de pederastia, el suicidio.