Ressenyes del Doctor Pasavento

Emmanuel Bove

Emmanuel Bove

Textos relacionats:

La muerte del Autor, Roland Barthes

Ressenyes:

Doctor Pasavento per Anton M.Espalader (La Vanguardia, dissabte 14 d’octubre 2006)

El gato de Pynchon per Ray Loriga  (El País, 22 de desembre de 2006)

Querido, atribulado y seguro que nada ocioso lector, per Miguel Martínez-Lage (Casa de los Malfenti, nº16, Tardor 2005)

Vila-Matas y el viaje al fin de la noche per J. A. Masoliver Ródenas (La Vanguardia 17 de Setembre de 2005)

Doctor Pasavento per Maurice Nadeau (Fragment de l’article de Nadeau a La Quinzaine Litteraire, 16 abril 2006)
Razones para envidiar a Vila-Matas, per Alan Pauls (Presentació de Doctor Pasavento a Buenos Aires, abril 2006)

Final de partida, per José María Pozuelo Yvancos (ABC, ABCD Las artes y las letras, n. 711, 17 de setembre de 2005)

Doctor Pasavento de Enrique Vila-Matas

El hombre invisible, 1929 —Salvadopr Dalí—

El hombre invisible, 1929 —Salvadopr Dalí—

Doctor Pasavento

Un narrador español, que está interesado por la desaparición del sujeto moderno y estudia a fondo la historia de la subjetividad de Montaigne a Blanchot, ve cómo un desconocido lo suplanta ante un taxista en la estación de tren de Santa Justa de Sevilla. Aunque sorprendido, decide aprovechar la circunstancia para no acudir a la Cartuja, donde lo esperaban para un acto cultural con Bernardo Atxaga esa noche. Desaparece en Sevilla con la idea de permanecer oculto como mínimo once días, como hiciera en su momento Agatha Christie, que fue buscada por medio mundo. Espera que, como a la escritora inglesa, lo busquen; pero empieza pronto a sospechar que nadie va a echarlo en falta, que a nadie le interesa la suerte que corra su existencia. Comienza entonces la fuga sin fin del escritor desaparecido…

La novela habla de la desaparición del sujeto en Occidente y del afán de ese sujeto por reaparecer. Creo que esto no es algo que se pueda liquidar en cuatro folios y que más bien requiere un crepúsculo largo. El eje central de ese crepúsculo es la figura de Robert Walser, mi héroe moral desde hace décadas. Admiro de este escritor suizo –precedente obvio de Kafka– la extrema repugnancia que le producía todo tipo de poder y su temprana renuncia a toda esperanza de éxito, de grandeza. Admiro de él también su extraña decisión de querer ser como todo el mundo, cuando en realidad no podía ser igual a nadie, porque no deseaba ser nadie, y eso era algo que sin duda le dificultaba aún más querer ser como todo el mundo. Admiro y envidio esa caligrafía suya que, en el último período de su actividad literaria (cuando se volcó en esos textos de letra minúscula conocidos como microgramas), se fue haciendo cada vez más pequeña hasta llevarlo a sustituir el trazo de la pluma por el del lápiz, porque sentía que éste se encontraba ‘más cerca de la desaparición, del eclipse’. Admiro y envidio su lento pero firme deslizamiento hacia el silencio. En realidad, todo el mundo cree que Doctor Pasavento habla del tema de la desaparición y de la soledad. Es una interpretación aceptable del libro, pero yo diría que de lo que realmente habla mi última novela es de la dificultad de no ser nadie.

[Text extret de la pàgina de Vila-Matas, que no ens cansarem de recomanar]

El grupo Planeta ficha a Enrique Vila-Matas

Vila-Matas visto por Loredano, extret del País

Vila-Matas visto por Loredano, extret del País

El autor deja Anagrama, tras 25 años, por Seix Barral

Después de 16 libros y 25 años en Anagrama, Enrique Vila-Matas, publicará su próxima novela en Seix Barral. La ruptura se había mantenido larvada durante los últimos años y al final uno de los escritores insignia de la editorial de Jorge Herralde ha optado por cambiar de aires, como antes hicieron, entre otros, Javier Marías (Alfaguara) o Ignacio Martínez de Pisón (Seix Barral). A la inversa, ÁlvaroPombo, que había sido captado por Planeta mediante el premio, regresa a la editorial que le dio fama.

El movimiento de fichajes en el mundo es tan movido como el futbolistico. Recientemente, Random House Mondadori fichó a Javier Cercas para su libro sobre el 23 de febrero, cuando el escritor estaba publicando en Tusquets (Soldados de Salamina, La velocidad de la luz).

El nuevo sello barcelonés de Vila-Matas, dependiente de Planeta, ha fichado en los últimos tiempos a autores como Antonio Muñoz Molina, José María Merino o Clara Usón (todos ellos de Alfaguara). Alfaguara, a su vez, captó a Agustín Fernández Mallo, autor de la pequeña editorial Candaya o Manuel Vilas, de DVD. RBA fichó a Jordi Soler de Alfaguara y ahora este autor ha pasado al catálogo de Random House.

Continue reading

Club de lectura Obert: Apunteu-vos-hi!

Cartell extret de la Universitat Politècnica de València

Cartell extret de la Universitat Politècnica de València

A partir del dilluns dia 14 de setembre, a les 16.00 de la tarda, ja us podeu apuntar als clubs de lectura de la biblioteca. Recordeu que la inscripció a qualsevol dels clubs  ha de ser presencial i únicament demanem el carnet de la biblioteca per fer-la efectiva. Us posem un tast del que serà el nostre futur immediat, a veure, si us engresquem! Recordeu que les tertúlies seran el segon dimarts de cada mes a les 19:30.

13 d’octubre
Presentació del programa.

10 de novembre
Atreveix-te a pensar de J.M. TERRICABRAS.

15 de desembre
Solaris de S. LEM.

12 de gener
Doctor Pasavento de E. VILA-MATAS .

9 de febrer
Assaig sobre la ceguesa de J. SARAMAGO .

9 de març
Kafka a la platja de H. MURAKAMI .

13 d’abril
Todos los cuentos de C. FERNÁNDEZ CUBAS.

11 de maig
L’Atles furtiu de A. BOSCH.

15 de juny
Una habitació amb vistes de E.M. FORSTER

Maupassant, un verdadero romano —Enrique Vila-Matas—

Colloquio - Oreste e Pilade, 1932 —Alberto Savinio—

Colloquio – Oreste e Pilade, 1932 —Alberto Savinio—

Enrique Vila-Matas

Hacia el final de este memorable libro de Alberto Savinio, vemos a Maupassant envuelto en el aire fresco y luminoso de una mañana extraordinaria, pero rodeado a la vez por el oscuro anillo de su niebla personal. Se reafirma la evidencia de que hay dos Maupassants y dos voluntades. El escritor ha empezado a afeitarse en su cuarto de baño, pero ve cómo, de vez en cuando, el otro le desvía la mano.

Afeitarse -comenta Savinio- debe de ser ciertamente una ardua operación para alguien en quien cohabitan dos voluntades distintas y no puede contar todavía con la ayuda que podría prestarle una maquinilla mecánica, que desgraciadamente todavía no ha sido inventada. Y es que el otro -el doble, el inquilino negro que se ha apoderado de Maupassant- hace lo imposible para que quien se está afeitando termine por matarse ante el espejo. Es un inquilino incómodo y el centro mismo del iconoclasta retrato biográfico que nos presenta Savinio en Maupassant y “el otro”, libro de 1944, un ensayo narrativo tan divertido como irreverente y agudísimo, una especie de ensayo-divagación, puntuado por 101 aleatorias y geniales notas, que van completando el atípico dibujo de la vida y obra del conteur francés por excelencia.

Ya la misma nota que comenta el epígrafe que abre el libro -la sentenciosa definición de Nietzsche: “Maupassant, un verdadero romano”- es de antología. En ella, Savinio se ríe de la tendencia a poner epígrafes que den seriedad y sentido a los libros y se ríe de sí mismo, que ha elegido la grave y pomposa definición nietzscheana para iniciar su ensayo narrativo: “No bromeo lo más mínimo si digo que la definición de Nietzsche ilumina efectivamente la figura de Maupassant. Y quisiera añadir: la ilumina mediante el absurdo. La ilumina tanto mejor en cuanto no se sabe qué es lo que Nietzsche ha querido decir llamando romano a Maupassant, y quizá después de todo no ha querido decir nada, como ocurre a menudo con Nietzsche. Pero ¿me entenderá el lector si digo que cuanto más se dice es no diciendo nada?”.

En efecto, tenemos la impresión de que la absurda, la inane definición de Nietzsche ha atraído de golpe nuestra atención hacia la figura de Maupassant con más fuerza que una definición exacta, que una definición profunda. Eso es lo que quiere indicarnos la nota erudita y burlona: cuanto más disparatada o imperfecta la escritura, más resquicios abre para nuevas aventuras del lenguaje. De hecho, ninguna de las 101 notas es menospreciable, y más teniendo en cuenta que alguna de ellas propone una hilarante comprensión de la figura de Maupassant a través de lo descabezado, irracional, excesivo. La sensación es que al final del libro, a pesar de la colección de absurdos que resume su vida, conocemos mucho mejor al autor francés. Y da igual que no hayamos entendido mucho, pues a fin de cuentas hemos recuperado aquel placer que descubrimos en nuestra primera juventud, cuando veíamos películas de las que no entendíamos el idioma. “El canto más bello es siempre el de una lengua desconocida”, nos recuerda Savinio.

Continue reading