Magda Revetllat
Charley és un dels personatges secundaris d’aquesta inmensa obra. Com és de manera recurrent perquè així ho era a l’època, és una nena que en quedar orfe a càrrec de dos germans més petits que ella, es veu obligada a passar el dia fora de casa fent de bugadera. Es convertirà en minyona personal de la protagonista, no acabant aquí les penalitats.
Ple de tendresa amarada de la crua realitat, Charley és el retrat d’una societat injusta, sobretot amb els nens.
Tags: Dickens
A. Revet Fosch
CONCLUSIÓN
Semanas después, en Silver Lake, MacCoy, restablecido de la herida, se disponía a partir hacia Fuerte Reliance.
Había estrechado dos o tres veces la mano de Andrew Daves.
- Volveremos a vernos, desde luego.
- Aquí me encontrarás. Ya lo sabes, Mac.
- ¿Salió ayer la expedición con las pieles de la Compañía y las tuyas?
- Sí.
MacCoy se sonrió. Read the rest of this entry »
Tags: Canadá, ediciones·toray
Magda Revetllat

El sentit de l’honor és la màxima característica de la senyora de Sade, segons l’obra de Yukio Mishima. Amb escenes de molta força, enfrontada a tot i a tothom, la senyora de Sade veu com a deure no abandonar al seu marit.
A la fotografia escena del muntatge dirigit per Igmar Bergman.
Tags: Mishima
A. Revet Fosch
EL IMPREVISTO FINAL DEL “CASO NUM. 240″
Dryskoll se despidió antes del alba. A oriente el cielo se teñía de oro.
Daves le acompañó hasta la cumbre.
- Lo siento, Dryskoll. No dudes de que lamento no acompañarte.
- Tu deber es el de permanecer con ellos. Yo ya me arreglaré solo. Además, no sé por qué imagino que ella… se alegrará de que estés a su lado… ¡Lástima que el viejo…! Bueno. Quizá un día se arreglen las cosas y puedas casarte…
Daves le interrumpió con un gesto de duda y no poco desaliento. Pero Dryskoll le dijo:
- ¡Nada de eso! Ella te quiere. Cuando se empeñó en acompañarnos habló de ti… y yo comprendí lo que le sucedía. ¡Temblaba por ti! Y si eso no es un indicio, que me corten el cuello.
Se rió y estrechó la mano de su amigo.
Adiós. Hasta la vista. Espero tener más suerte que los otros -dijo.
Daves pensó en Rylley y Tennison. Y en Hubbard.
- Buena suerte, Dryskoll.
Amanecía. El alba había dado paso a una claridad mortecina que, gradualmente, iba en aumento, iluminando las montañas y bosques.
Daves permaneció inmóvil contemplando la marcha de Dryskoll. Sintió frío y desosiego. El sargento descendió por el canchal y emprendió el ascenso por la ladera opuesta.
De improviso, Daves le vió detenerse. Dryskoll, advirtiendo algo que su amigo no percibía, se volvió hacia él levantando un brazo. Dió un grito. Y Daves se sobresaltó. ¿Qué ocurría? Read the rest of this entry »
Tags: Canadá, ediciones·toray
Magda Revetllat
Me gusta el principio de la serie de tv Cybill. En él, una actriz que nunca ha tenido un gran papel en una película, vive esperando el gran momento. Comparte su casa su hija, una adolescente con ideas muy propias, y la amistad incondicional de su rica vecina, que entre ginebra y ginebra, elucubra nuevas maneras para mortificar a su ex-marido.
La larga línea de estrellas dedicada a famosos no incluye una para Cybill, así que, con un poco de tiza, ella misma se fabrica su propio estrellato.
Un relat a vàries mans
Igor - Josep M. - Magda - Patrícia
No vaig saber mai perquè van arribar a aquella Barcelona gris dels anys ’70, quan el franquisme s’arrossegava com un animal en perill d’extinció i onades de turistes es torraven al sol a les nostres platges. Els Kutuzov eren una família com qualsevol altra però, quan s’adreçaven entre ells, ho feien amb aquell idioma tan visceral arrelat en la meva ment a les karenines i els karamazov.
Sobre ells, en aquella Barcelona provinciana que negava ser-ho, corrien un munt d’històries fantàstiques: que eren prínceps destronats per la situació del país, o fugitius polítics d’un país que havia vist tantes morts, i tot plegat ho embolicaven amb vapors de vodka, cançons melàncoliques a la vora del foc, perquè quedès en conjunt una posta en escena impecable.
Tags: Ciència-ficció, Kutuzov, literatura·rusa
A. Revet Fosch
ANDREW DAVES RELATA UNA TRAGEDIA
Durante los dos días siguientes a la marcha de Makeewayak en busca de ayuda, lo más penoso para Daves fué soportar el huraño silencio del mayor Forrester, que conseguía ahuyentar la buena disposición del joven hacia él y restringía la cordialidad y atención que Daves deseaba para MacCoy, ligeramente mejorado. Con la pierna entablillada rudimentariamente, Forrester no salía de su mutismo, pensando en la fuga de Hubbard. Si algo le dolía era el fracaso.
Al tercer día, y sin que Hubbard diera señales de presencia, Daves fué a reconocer lo que había quedado de la cabaña de Kirwan, comprobando que el fuego sólo había dejado ruinas ennegrecidas.
Regresando al improvisado campamento, oyó ladrar a “Taky”. Por lo visto, el perro no abandonaba la tumba de su amo.
Forrester y MacCoy también habían oído los ladridos del perro.
- ¿Habrá visto a alguien? -preguntó el agente, inquieto. Daves denegó con un gesto la suposición. No concebía la proximidad de Hubbard. Éste había seguramente aprovechado la ventaja y estaría lejos, procurando ponerse a salvo.
Forrester no despegó los labios, pero irguió la cabeza cuando volvieron a oir al perro.
- Algo ha visto -insistió MacCoy-. De lo contrario…
Se calló al ver que Daves se levantaba. Había echado mano a un revólver con gesto preocupado. Vió la mirada de su amigo puesta en él y se sonrió, diciendo:
- Con este artefacto no llegaré a asustar a un zorro…
MacCoy indicó su revolvera, al alcance de la mano. Pero titubeó. Y Forrester, observando a ambos, rompió su silencio para decir secamente: Read the rest of this entry »
Tags: Canadá, ediciones·toray
Magda Revetllat
Mefistófela, como su nombre indica, es la señora esposa del diablo Mefistófeles, aquel que, entre otras cosas, conoció a Fausto.
En una deliciosa obra teatral cómica, la señora Mefistófela pasará a la acción, enredando la vida de los mortales, cansada ya de su papel pasivo en su hogar en el Infierno.
Y es que más sabe la diabla por mujer que por diabla.
Tags: Fausto




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