Nos distinguiras por nuestro andar presuroso y las oscuras gafas de sol, del que debemos protegernos. Salimos a la superficie de vez en cuando, nuestra vida es el subsuelo, nuestro Submundo. Ocasionalmente nos mezclamos con los habitantes del exterior, no nos gusta, nos asusta, pero debemos hacerlo sobretodo cuando nuestras provisiones disminuyen. Los pozos de agua no son fiables muchas veces así que de vez en cuando saqueamos las máquinas de las estaciones de metro, siguiendo la ruta de las ratas, sin tocar los railes, salimos de los túneles y nos llevamos el agua.

Algunos de nosotros llegamos del exterior, otros hemos nacido aquí y no queremos ir a ningún otro lugar. Aquí estamos a salvo, nuestra comunidad cuida unos de los otros. ¿Qué más podemos desear?

Ahora, aprovechando la multitud, salimos mezclados con el gentío ocasionado por las obras del metro en Collblanc. Somos más de los muchos que salen apresurados, con la mirada al frente, sin ver lo que tienen al lado, nos dividimos, cogemos lo que podemos, comida que no llegará a la nevera del trabajo, una cartera que nos permitirá comprar en las máquinas del metro comida y agua… y quedamos cegados por la luz y volvemos cuanto antes a nuestro mundo.

Nos movemos sigilosamente, ni los obreros de las obras nos pueden ver, nos desplazamos por los túneles y algunos de nosotros pueden culebrear por los techos a salvo de las luces y los focos.

Juntos formamos una colonia, no nos gusta la luz, estamos a salvo de la desesperación de arriba, del ruido de arriba, del mal de arriba…

¿Quieres unirte a nosotros?

Sólo tienes que entrar en un túnel…

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2 comentaris on Submundo

  1. Patrícia escrigué:

    ¡Qué miedo! Yo paso cerca de esas obras cada día ;P

  2. Magda escrigué:

    Ten miedo Patricia, mucho miedo…

    Yo los he visto, mezclados entre la multitud…

    Quedamos en la estación de metro?

    je, je…

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